jueves, 31 de diciembre de 2009

La historia de Helene Thomas


"Thank you, mister president" es la frase con la que se inician las ruedas de prensa en la Casa Blanca siempre que el presidente está presente. Corresponde decir esta frase al decano de todos los periodistas allí reunidos, en este caso, y desde hace décadas, dicho honor recae en la veterana periodista Helene Thomas.
A sus 90 años esta mujer de origen libanes ha publicado un libro, bajo el título de "Listen up: mister president", en el que recoje las experiencias que ha vivido en el desarrollo de su labor, desde el mandato de Kennedy hasta el de Obama. Su publicación resulta de bastante interés pues está plagado de anécdotas que ilustran lo que ha sido la política estadounidense de los últimos cuarenta años.
Helene cuenta, por ejemplo, que Richard Nixon era tan mal presidente que, ante dos caminos, siempre se decantaba por el peor. También dice que Kennedy era un presidente con mucho carisma y que siempre estaba de buen humor. Pero para ella el peor de todos ha sido George Bush Jr., quien le llegó a retirar el privilegio de iniciar las ruedas de prensa. Así mismo, opina que a Obama le falta cierta experiencia, pero será un buen líder.
Puede ser una de las personas que mejor conozca esta profesión, y quiero acabar esta entrada con una frase suya: "Pienso que los jefes de estado deben ser constantemente interrogados para mantenerlos en su justa medida. Pues tener acceso a ellos no significa conseguir la verdad".

76 periodistas asesinados en 2009


Llega a su fin el año 2009, un año aciago para la profesión periodística pues 76 compañeros han dejado sus vidas en remotos países mientras trataban de informar al mundo del estado de los conflictos que azotan el planeta.
Todos ellos eligieron abandonar el calor de sus redacciones, voluntariamente, pues en sus venas corría la sangre de la aventura. Desde Gaza, el Cáucaso ruso, Somalia, Pakistán, Afganistán o México nunca faltaron a su cita con sus lectores, tan sólo cuando la muerte se lo impidió.
Compañerismo y riesgo son las palabras que definen la profesión en estas zonas, pues no se explica de otra forma la amistad que surge entre miembros de medios rivales, al calor de un café en los hostales de la prensa compartiendo información y cigarrillos. La otra parte, el riesgo, la llevan consigo en forma de chaleco antibalas, una herramienta de trabajo que siempre llevan en sus maletas.
Son ellos los que dan dignidad al periodismo, que falta le hace, por eso desde mi humilde tribuna me gustaría agradecer a todos los que ahora mismo celebran las fiestas lejos de sus hogares. Por eso sólo me queda pedirle a 2010 que se reduzcan las muertes de estas personas, suerte a todos ellos y gracias de nuevo.